Equipamiento y Materiales

Este curso contamos con tres aulas de trabajo Montessori, Comunidad Infantil (desde que caminan hasta los 3 años), Casa de Niñ@s (desde los 3 años hasta los 6 años) y Taller I (desde los 6 años hasta los 9 años).  Cada aula contiene los materiales correspondientes a su edad desarrollados por María Montessori con un objetivo de aprendizaje concreto e individual. El trabajo con los materiales permite seguir el ritmo de desarrollo de cada pequeñ@, al que se le ofrece la oportunidad de moverse, tocar y explorar libremente en un entorno preparado, seguro y adaptado a sus necesidades.

 

Cada una de las aulas cuenta con su espacio de trabajo exterior, completando así los dos ambientes Montessori. Al igual que el interior, el espacio externo está cuidadosamente preparado para favorecer el desarrollo del niñ@ en su autonomía, concentración, pensamiento lógico y la motricidad tanto fina como gruesa.

 

Los materiales Montessori son herramientas reales pensados para que los niñ@s satisfagan sus necesidades de desarrollo siendo ell@s l@s protagonistas y participando en su propio proceso de aprendizaje de manera activa. Todos estos materiales, elaborados científicamente, son naturales, atractivos y progresivos, y cada uno de ellos cuenta con su propio control de error, lo que permite al niñ@ autocorregirse a sí mism@ y favorecer su autonomía así como su autoestima. Son materiales adecuados al tamaño de l@s niñ@s para que los puedan manipular fácilmente y que tiene  cada uno de ellos un objetivo concreto de aprendizaje. Una vez que el niñ@ ha recibido la presentación de un material por parte de la guía, podrá trabajar con él tantas veces como quiera, siempre y cuando no esté siendo usado por otr@ niñ@ en el mismo momento, pues no hay materiales repetidos en el aula.

 

El orden es un principio fundamental en la pedagogía Montessori ya que un ambiente bien estructurado favorece el orden interno y mental de la persona. Cada material tiene su propio espacio en el aula siguiendo así un orden gradual de “dificultad”, además de estar distribuidos por áreas. La altura de las estanterías permite a l@s niñ@s acceder libremente a ellos sin necesidad de la ayuda de un adult@. Mediante la repetición del trabajo con un material, se van integrando nuevos conceptos a través de una experiencia sensorial concreta, entendiendo lo que aprenden y sin hacer esfuerzos de memorización.