Vida práctica es una de las áreas de las clases Montessori tanto en Comunidad Infantil como en Casa de Niñ@s. En la etapa de Educación Infantil es muy importante por ser el vínculo que une la escuela con su día a día. En este espacio se trabaja tanto el cuidado de un@ mism@ como el cuidado por el ambiente que nos rodea (higiene personal, cómo vestirse, lavar los platos, barrer, cuidar las plantas, cocinar,…). La práctica de estas actividades en la escuela se realiza con materiales ajustados a la medida de los niñ@s lo que les permite ejecutar las actividades eficientemente y con mayor seguridad y confianza. Dichas destrezas ayudan a que los niñ@s desarrollen su capacidad de concentración, independencia y coordinación de movimientos.

La comunicación con las familias es algo fundamental en nuestro centro. Las guías realizan reuniones individuales dos veces al año con las familias para hablar tanto de las observaciones que éstas realizan en el aula como de las que realizan los aitas y amas en casa. Además nos reuniremos con frecuencia en los encuentros con las familias y siempre estamos dispuestas a juntarnos cuando las familias lo crean necesario.

En el apartado de tasas explicamos los descuentos en familias de más de un hij@.

Estamos preparando las actividades extraescolares para el curso 2016-2017 las cuales darán comienzo en el mes de octubre. En estas actividades o talleres podrán participar tanto l@s alumn@s de Aiurri como los de otras escuelas. Pondremos más información en el apartado de talleres.

Sí. Usamos pañales reutilizables y desechables, esto es decisión de cada familia. Según la teoría Montessori, los pañales de tela dan al niñ@ la oportunidad de reconocer que hay una consecuencia detrás de cada acción, haciendo el  proceso de deshacerse del pañal más consciente.

En el aula de Comunidad Infantil, l@s niñ@s se juntan sobre las 10:30/11:00 para almorzar. Lo hacen tod@s juntos alrededor de la mesa y comparten en compañía de las guías la comida y conversación. Después, recogen la mesa para seguir con la rutina de la mañana.

En Casa de niñ@s, siempre hay una mesa dispuesta con tres o cuatro sillas para almorzar. Son los niñ@s, cuando se sienten con hambre, quienes deciden cuándo hacer la parada para comer durante la mañana. Cada mañana son los mism@s niñ@s quienes preparan la comida que se va a servir en el almuerzo y disponen lo necesario.

En Aiurri Montessori cumplimos los ratios de homologación del gobierno vasco y de acreditación de AMI USA  con lo que el ratio en el aula de comunidad infantil es de 14 niñ@s por dos adultos y en casa de niñ@s de 25 por dos adultos.

Hoy en día en el estado español las escuelas Montessori entran dentro de la educación no reglada ya que son escuelas privadas de pedagogía alternativa. Aun así, es posible conseguir la homologación (dependiendo de la comunidad autónoma) para las primeras etapas educativas. Aiurri Montessori está trabajando para conseguir la homologación del Gobierno Vasco; para ello, cumplimos los requisitos físicos y de titulaciones. Además, reunimos las exigencias requeridas por la única organización que homologa a nivel mundial con el certificado AMI-EE.UU. (Association Montessori Internationale-Estados Unidos) y estamos a la espera de que se empiecen a homologar escuelas en Europa.

Vida práctica es una de las áreas de las clases montessori tanto en comunidad infantil como en casa de niñ@s. En la etapa de Educación Infantil es muy importante por ser el vínculo que une la escuela con su día a día.

En este espacio se trabaja tanto el cuidado de un@ mism@ como el cuidado por el ambiente que nos rodea (higiene personal, cómo vestirse, lavar los platos, barrer, cuidar las plantas, cocinar,…). La práctica de estas actividades en la escuela se realiza con materiales ajustados a la medida de los niñ@s lo que les permite ejecutar las actividades eficientemente y con mayor seguridad y confianza. Dichas destrezas ayudan a que los niñ@s desarrollen su capacidad de concentración, independencia y coordinación de movimientos.

Como se ha mencionado anteriormente, todo está conectado y las matemáticas son claro ejemplo de ello.

Se empiezan a usar las matemáticas al llenar un vaso con agua, al formar figuras con objetos, al contar los alumn@s que han venido a clase o al repartir con los demás.( extraer la idea de la experiencia, y después al experimentar y repetir se entiende el concepto) Tenemos que ofrecer a los niñ@s el mayor número de experiencias posibles antes de simbolizarlas.

Al igual que con la lectoescritura, a la hora de enseñar matemáticas se va de lo concreto a lo abstracto empezando por las cantidades y contando antes de poner símbolo a cada número. Las personas tienen una tendencia natural para calcular y contar y si al niñ@ se le ofrecen las matemáticas en el momento adecuado y de manera manipulativa (aprenden tocando, moviéndose, sintiendo, de manera sensorial), entonces sienten atracción por ellas y las entienden.

Una vez reconocen las cantidades y los símbolos, se sigue con las operaciones siempre desde la manipulación.  A continuación, la repetición y la concentración creciente permiten adquirir conocimientos y aumentar el nivel de dificultad.

Esta es una pregunta difícil de responder puesto que Maria Montessori escribió muchos libros y depende el interés que te mueva se podrian recomendar unos u otros. No es lo mismo leer desde el punto de vista de un educad@r o un padre/madre. Aun así, mencionaremos “La mente absorbente”, “El secreto de la infancia”, “La formación del hombre” y “Educar para un nuevo mundo”.

Si lo que se quiere es ver el día a día de las escuelas, podéis seguirnos en nuestro blog y también a nuestra zona dedicada a recursos académicos con un amplio listado de materiales para complementar.

La vida en las aulas Montessori es una pequeña comunidad donde conviven niñ@s de diferentes edades y en consecuencia diferentes necesidades, curiosidades y maneras de expresarse y desenvolverse. Con todo, la base para la buena convivencia y armonía es el respeto; el respeto a un@ mism@, a l@s demás y al entorno. Estos son los límites o reglas básicas de los espacios Montessori.

  • En nuestras escuelas no se castiga a l@s niñ@s. Se utiliza el diálogo para llegar a acuerdos y expresar emociones y no se premia aunque sí se reconoce el trabajo realizado.
  • Trabajamos mucho las emociones y la capacidad de expresarlas con el fin de reducir el número de conflictos que pueden surgir. Hacemos grupos y leemos libros que hacen referencia al día a día de l@s pequeñ@s donde se sienten identificad@s y participan activamente.
  • El espacio Montessori, al contar con un exterior al que l@s pequeñ@s pueden acceder cuando lo necesitan, también ayuda a reducir conflictos ya que muchos de ellos vienen de la necesidad de movimiento, de gritar o saltar, y una vez satisfecha esta necesidad, les es más fácil relajarse, concentrarse y respetar los límites antes mencionados.

El método Montessori diferencia entre la fantasía y la imaginación. La fantasía es algo externo y no real (por ejemplo, que los árboles hablen o que los animales se visitan). En cambio, la imaginación es algo que parte de las experiencias propias (emular medios de transporte con cajas o jugar a tener un oficio).

En los espacios Montessori, hasta los 6 años, se promueve la imaginación y se intenta evitar la fantasía. Los pequñ@s tienen problemas para distinguir lo que es real de lo que no; por tanto se les ofrecen experiencias reales para que, una vez conozcan el mundo que les rodea, puedan distinguir una de la otra.

Consecuentemente, los libros y materiales que utilizamos se basan en la vida real hasta la etapa de Educación Primaria. A partir de ahí, la fantasía tiene cabida porque entienden su naturaleza no real y la disfrutan.

Dependiendo de la edad de l@s pequeñ@s, varía la organización del hogar para cubrir sus necesidades pero sí se puede hablar de ciertas pautas de organización o gestión.

Tener objetos al alcance y medida de los niñ@s facilita su autonomía y confianza. Conviene que ell@s puedan manejarlos de manera fácil y que tengan un uso real o un objetivo concreto; es decir, que sirvan para ayudar en las tareas reales del hogar, que fomenten su independencia (a la hora de vestirse sol@s, por ejemplo) y que les ayuden a desarrollar su capacidad de concentración.

También hay que recordar que l@s niñ@s puede que dediquen más tiempo del que creemos necesario para ciertas actividades; en este caso, es recomendable dejarles tiempo para no andar con prisas.

Podéis seguir muchas más ideas y recomendaciones en nuestro blog.

En el método Montessori todo está conectado. La lectoescritura empieza en comunidad infantil donde se enseña  vocabulario junto a objetos para luego, en casa de niñ@s, pasar de objetos a imágenes y de imágenes a palabras. El vocabulario es esencial para describir nuestro entorno y nuestras emociones. Por tanto debe ser rico y conciso.

Se empieza con la escritura antes que con la lectura puesto que la primera ofrece una herramienta de expresión mientras que la segunda se entiende como descodificación de ideas ajenas.

Se trabaja con los sonidos de las letras. Desde los dos años y medio se juega a adivinar el primer o último sonido de las palabras y luego se les muestran las letras de lija, para hacer la unión entre el sonido y el símbolo. Cuando reconocen suficientes símbolos, se puede empezar a escribir con letras de madera separadas entre sí para formar palabras antes de pasar al papel.

Una vez hecho esto, se escriben palabras para que, al unir los sonidos, formen la palabra y puedan leer.